Tu duende quiere despedirse con una sonrisa y un poco de imaginación. Primero, creará un pequeño estanque nevado usando la nieve artificial.
Luego, se acomodará dentro de la taza, como si fuera su barca mágica de cacao caliente. Por último, fingirá que rema de regreso al Polo Norte después de un año lleno de risas, travesuras y buenos recuerdos contigo.